En La Descubierta la basura es una amenaza para el Lago Enriquillo

Una vista área del vertedero de La Descubierta, en la provincia Independencia, retrata el contraste entre el limpio azul del Lago Enriquillo y la basura que cobra espacio en un lugar inadecuado para depositar lo que los humanos rechazan.

Una franja verde de bayahonda, cactus y otras plantas propias de las zonas áridas, sirve de separador entre la basura y las aguas del lago. Las autoridades municipales están conscientes de que el depósito de basura no es el mejor lugar, pero poco o nada hacen para evitar que se siga extendiendo.

Medio Ambiente conoce la realidad y sabe que con el tiempo el agua de ese recurso natural podría entrar en contacto con lixiviados, residuos como plásticos, materia orgánica y otros elementos incompatibles con la naturaleza.

Se trata de un vertedero todavía pequeño a donde van a parar unas 20 toneladas de residuos al mes de las localidades La Descubierta, Bartolomé y otras comunidades de los seis municipios y distritos municipales que integran la provincia Independencia.

El depósito no presenta basura orgánica en grandes cantidades porque se van formando montañas mezcladas con tierra, pero cuando llueve los lixiviados corren por los declives y como en caso del ubicado en la parte de Neiba, con el tiempo descargarán en el lago.

Llama la atención la cantidad de vidrios que hay en el basurero que son más visibles que la propia basura.

El alcalde municipal, Pascual Pérez Benítez, es partidario de que el vertedero no esté en ese lugar porque es área protegida y cuenta que trabaja en un proyecto con el Centro de Investigación y Educación Popular (CIEPO) para hacer un vertedero moderno que tenga menos impacto en el medio ambiente.

Incluye educar a la gente para que reciclen los residuos que producen desde sus casas y así disminuir las agresiones al medio ambiente.

“Nosotros estamos de acuerdo con lo que la gente dice que el vertedero hay que trasladarlo de ahí, aunque no esta tan cerca del lago, nosotros vamos a tratar de moverlo a otra zona que afecte menos al lago Enriquillo porque estamos plenamente identificado con esa posición”, cuenta el alcalde.

Es partidario de que en vez de que cada municipio y distrito municipal tenga un vertedero se unifiquen comunidades para verter en al menos dos lugares a ambos lados del lago y así reducir los niveles de contaminación.

Hasta allá no ha llegado Dominicana Limpia, a pesar de que debería ser una prioridad porque los vertederos en los alrededores del lago amenazan con ese recurso natural, atractivo para nacionales y extranjeros

Adalberto de la Rosa – Diario Libre

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