¿Nos estamos dolarizando?

El dólar, la “prima” o la divisa están, como ocurre cada cierto tiempo en nuestra ciclotomía económica, de moda nuevamente. Era de esperarse, sobre todo a inicios de año, que el tipo de cambio llegue a portadas.

Una de las preguntas que más frecuentemente he recibido en meses recientes es si conviene o no “dolarizar” nuestros ahorros y si, de hecho, está ocurriendo un proceso de dolarización de las finanzas del hogar y las empresas criollas.

Para ir al grano, y para tratar de aliviar cualquier preocupación o ansiedad en la mente del lector, la respuesta es que, por lo menos conforme a las cifras oficiales, no se registra tal incremento en la dolarización del ahorro dominicano.

Como veremos, el índice de dolarización que se reflejó, en promedio, durante el 2019, y también en días recientes, va en línea con la tendencia de esa relación durante años anteriores.

¿Por qué dolarizarse?
Al rendimiento de un activo en RD$, como el de nuestras inversiones en esa moneda, toca restarle el grado de devaluación de la moneda criolla, para saber si fue más conveniente haberlo hecho en pesos o en dólares estadounidenses.

Por ejemplo, asumamos que en diciembre del 2018 hizo una inversión a un año en un depósito a plazo fijo en RD$, que le pagaría una tasa de interés de 7.4%.

Al concluir el año, a ese rendimiento nominal, en RD$, tocaría restarle la devaluación de 5.4% que, según las cifras oficiales del Banco Central al 31 de diciembre, se acumuló en todo el año.

En otras palabras, su rendimiento en términos de dólares fue de 2.0% (7.4% menos la devaluación de 5.4%), por lo que usted se podría sentir satisfecho con los resultados de su inversión.

Como a partir de septiembre del año pasado el ritmo de devaluación del RD$ se aceleró (siempre en términos relativos), pareciera que muchos agentes optaron por sopesar si mantenían sus posiciones en RD$ o en US$.

¿Cuán dolarizados estamos ahora?
En la primera gráfica observará que, de todo el ahorro del sector privado (hogares y empresas) en la banca dominicana al cierre de diciembre de 2019, por cada 100 depositados, el 27% estaba en moneda extranjera, principalmente en dólares estadounidenses y algo en euros.

Como se ve en la misma gráfica, un año atrás ese índice de dolarización era de 27% también. En los últimos 10 años, el promedio fue 26%, el pico fue el 29% que se registró a finales del año 2013.

Utilizando cifras a noviembre del 2019 de la Superintendencia de Bancos, donde podemos ver el detalle por tipo de cliente en cuanto a la moneda en que están sus ahorros, confirmamos la conclusión anterior, a la que llegamos utilizando cifras del Banco Central a diciembre.

Es interesante ver en qué moneda los distintos sectores mantienen sus ahorros. Se verá que las empresas mantienen alrededor del 36% de sus depósitos en US$ (34% en el 2018), mientras que los hogares solo 28% (27% en 2018).

Aunque hogares y empresas explican el 90% del total de depósitos privados, sorprende que las cooperativas solo tengan 2% de sus depósitos bancarios en moneda extranjera, las AFP (como administradoras en sí, no los fondos que ellas administran) tenían 16% a noviembre y las aseguradoras solo 14%.

Ahora bien, los agentes económicos más alertas, informados y proactivos en materia cambiaria son los bancos. Ellos, ¿qué están haciendo?

Atentos a los banqueros
La posición de cambio neta de un banco es la diferencia entre sus activos y sus pasivos en moneda extranjera.

Una institución bancaria que espera una devaluación importante, tendería a acumular más activos en US$ que pasivos en esa moneda, pues al momento de expresar sus balances en RD$ se beneficiaría en términos cambiarios.

Durante la crisis del 2003-2004, los bancos mantuvieron posiciones de cambio “largas” (más activos que pasivos en dólares). Fue tanto, que superó más del 100% del patrimonio del sector bancario.

Sin embargo, desde el 2007, esa relación bajó a 16% y, como vemos en la última gráfica, durante la última década promedió apenas 1.8% del capital de la banca.

¿Cuán larga fue la posición de cambio de los bancos a noviembre del 2019, fecha más reciente para la que tenemos datos? 1.9%, es decir, nada nuevo bajo el sol.

No apostaría a una aceleración de la dolarización para este 2020. Dicho eso, nuestra recomendación es la misma de siempre, y no porque la “prima” esté otra vez de moda: No ponga todos sus huevos en una sola canasta. O en una sola moneda. Diversifíquese. ¡Es de sabios!

 

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