Recordando el 23 de septiembre 1998, Huracán George…

Nota enviada a Ecos del Sur 

Neyba, Provincia Bahoruco.– El 22 de septiembre 1998 hizo su arribo a nuestro país, el poderoso Huracán George, ciclón que aunque no fue de más de 3 como categoría, ocupó categoría destructiva en orden, después del Mitch, con decir las siguientes cifras, insuficientes por demás para nuestro país:US 5,900.00 millones de dólares(cinco mil novecientos  millones de dólares  de la época, 1998) y 604 fallecimientos humanos; decimos que estos datos son insuficientes, en razón de que condiciones no resueltas, siguen hasta nuestro días generando pasivos sociales y económicos, también, insuficientes, por los datos mezquinamente dados de lados, como las pérdidas ocasionadas por el incumbente, meteorología del momento, creo llamarse, Elpidio Díaz, quién tozudamente insistía en desmentir la inminente llegada del huracán George, postergándose para ultimo momento el desfogue de la presa de Sabana Yegua, lo que juntó los caudales de lluvias y los de la presa, sumando la astronómica cifra de 10,300(diez mil trescientos) metros cúbicos por segundo( equivalentes a pasar por un punto, dos millones, setecientos mil doscientos  galones americanos por segundo, eso sufrimos más abajo), todo aguas debajo de San Juan, comenzando por la Mesopotamia hasta llegar mayoritariamente al lago Enriquillo.

Siguiendo con el relato o cuentas de pérdidas, en lo particular, perdimos en el Memiso, cerca de 120(ciento veinte) cabezas de ganados, postes, alambradas, estructuras de riegos y drenajes, pasturas y cañas. Nada de eso fue razón para que el gobierno del momento ni los siguientes, solo con una pequeña excepción que no necesitamos referir, entendieron ni vieron eso, para que el Banco Agrícola no llegue a los extremos a que llegó, despojándonos  de manera injusta de parte de la finca y un potentado de la zona, apoyado oficialmente, de la otra parte, finca ésta, ascendente a más de seis mil quinientas tareas, reclamos al banco, nada de respuesta y al  potentado, lo hemos sometido a la justicia, formal y documentadamente asistido,  ¡y ni lo llaman!.

Este relato lo hacemos hoy, cuando nos llegan los videos desde Santiago Rodríguez, donde ayer murieron intoxicadas unas 39 reses lecheras, al parecer de buen avance genético y gran valor, además del estado de producción, lo cual marca un colapso en la situación socioeconómica de ese productor y familia, también de su entorno. Es una tragedia, de altos ribetes de criminalidad, de acuerdo a lo que nos informan contactos fieles de allá.

Esperamos que el mundo no se acabe por eso, aunque si exista el gran pesar, queda al estado dominicano aprender de esto y planificar mejor el monitoreo técnico  a la producción nacional, que son  espacios  de producción económica, con lo que pudieran ser evitados estos atrasos, que piensen en fortalecer la resiliencia de los productores envueltos, y no hagan lo que a mí, me hundí en la actividad, y en vez de auxiliarme, nos agreden  económicamente, Ojalá no aparezcan  interesados en la finca, como en la ¡Nuestra!…

Por José Antonio Matos Peña

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