“Yo no entiendo eso”, la constante entre niños y adolescentes estudiando con cuadernillos

SANTO DOMINGO.- “Mami, ¿pero y eso?, yo no he visto eso, yo no entiendo eso, y ¿qué es eso?” son las preguntas con las que asalta la pequeña Ana, de 10 años, a su madre Anabel Sención quien tampoco entiende algunas de las actividades que presentan los cuadernillos del Ministerio de Educación (Minerd) para la docencia desde casa.

Este no es el primero ni el único caso, sino que a esas inquietudes se suman las quejas de padres que dicen no comprender los contenidos y mandatos de los folletos.

“No se entiende nada”, “Yo no entiendo eso”, “Me ha dado mucha brega” y “Duré varios días para comprenderlo”, son algunas de las expresiones que manifestaron distintos tutores durante un recorrido que realizó un equipo de periodistas de Listín Diario por algunos barrios de Santo Domingo.

Este año escolar (2020-2021) se ha enfrentado al reto de la docencia desde casa y a través de medios de comunicación, siendo uno de sus elementos de batalla los cuadernillos.

Estos fascículos son el soporte académico de la serie educativa “Aprendemos en Casa”, desarrollada por el Minerd, los cuales contienen un plan mensual de actividades que giran alrededor de un tema de interés.

A pesar de las transmisiones de las clases por radio y televisión, así como la solución de dudas por parte de maestros; continúan las quejas de padres, estudiantes y hasta docentes que no los entienden.

Anabel Sención, residente en Villas Agrícolas y madre de dos estudiantes de primaria, dijo a este medio que se le ha hecho muy difícil poder ayudar a sus hijas con la comprensión de los cuadernillos porque carece de tiempo para acompañarles mientras estudian.

Los quehaceres de la casa, cocinar y atender su centro de uñas no le permiten dedicar el tiempo que necesita para comprender las orientaciones de los textos.

“La profesora solo tiene en cuenta que uno escriba el nombre de la niña en el grupo, más nada”, agregó Sención.

Ana, estudiante de la Escuela Club Doce Juegos, comentó que solo le dejan las asignaciones y los profesores no les explican cómo ejecutar los mandatos.

“Tenemos un grupo aparte y si alguien (alguno de sus compañeros) entiende, explica a los demás por ahí, pero a veces ni uno lo entiende”, dijo la menor.

Al preguntársele sobre los cuadernillos, no los cargaba con ella en casa, sino que los había dejado donde su abuela ya que por su dificultad, “pasan días sin revisarlo”.

De igual forma, Liselotte Eunice de Jesús cuenta que duró tres días para poder entender el cuadernillo de su hija, quien está en Pre-Primario.

De Jesús describe el fascículo como “demasiado avanzado” para su pequeña; sin embargo, cuando no los entiende se contacta con la profesora para que explique cómo hacer las actividades. Según esta madre, la docente de su niña siempre ha estado presente, “hasta las 9:00 y 10:00 de la noche”.

“Yo he tratado de hablar con personas que dan clases, le he preguntado y me han dicho que esos cuadernillos son para niños que estén en primer grado. En realidad ella no ha aprendido nada con el cuadernillo, ella ha aprendido más en las actividades que están dando”, dijo Liselotte de Jesús en conversación periodistas de Listín Diario.

A pesar de las dificultades con el fascículo, en la tarde se sientan juntas a hacer las tareas. La niña aún no sabe leer, pero con emoción mostró las actividades que ha hecho en una sala de tareas cuando su madre no le acompaña.

Hay maestros quienes aseguran que no hay incomprensión de los contenidos ya que a final de mes los cuadernillos retornan completos. Antes esta afirmación, la madre comentó: “Ellos (los niños) hacen muchas manualidades, muchas cosas muy bonitas, pero en realidad es uno prácticamente que las hace”.

Contrario a las anteriores madres, Yarendy Rocha asegura entender las asignaciones que expone el folleto de su hija, una niña de cinco años que cursa Pre-Primario en la Escuela Club Doce Juegos.

“La profesora por WhatsApp envía la clase dada por si uno no lo entiende, ella vuelve y se la envía a uno para que uno lo revise bien y dice que cuál es la tarea de hoy en el cuadernillo, por si no lo entienden en la televisión para leerlo también”, expuso Yarendy Rocha.

Asimismo, casas más adelante, se encontraba fuera de su vivienda en busca de suficiente señal para conexión a Internet, Carolina Mena, una madre y docente.

Sobre una mesa tenía un cuadernillo del Minerd y un cuaderno, mientras investigaba en un motor de búsqueda algunos datos sobre las plantas.

“Yo lo he entendido pero hay muchas cosas que están confusas, yo lo he entendido en realidad porque yo soy profesional, pero hay muchos padres que ni siquiera han llegado a ser bachiller y se les hace difícil”, indicó Mena al preguntársele si consideraba este material educativo como complicado.

Como madre y maestra, Carolina Mena ayuda a sus hijas cuando no entienden alguna de las clases, y cuando es ella quien no entiende, relee la información hasta dominarla.

“Hay muchos temas que hay que memorizarlos bien y releerlos para uno poder llegar hasta el punto que no quieren”, añadió Mena, quien durante la semana imparte clases en un colegio, mientras los sábados es docente en el Programa de Educación Básica y Bachillerato a Distancia (Prepara).

La maestra expresó que sus homónimas siempre están dispuestas a responder dudas e inquietudes. Además, desde su perspectiva docente, consideró que los referidos folletos están bien e instó a la ciudadanía a ponerse positivos y tratar de hacer lo que se pueda.

De su lado, Greisy, la menor de las hijas de Carolina Mena, explica que ella entiende el fascículo, pero que algunos de sus compañero no, ya que “todos no están a la misma altura”, mientras que otros no saben porque “son especiales”.

Cabe señalar que, de acuerdo al Minerd, los cuadernillos tienen versiones en braille, en lengua de señas y en pictogramas, para que ningún niño se quede sin acceso.

Quejas sobre contenidos
Sobre los cuadernillos también se han presentado quejas acerca de los contenidos utilizados para enseñar. Tal es el caso de algunos textos utilizados en el fascículo para sexto de secundaria, anterior cuarto de bachillerato, en el que se encuentran varios artículos de opinión expuestos en los temas de Ciencias Sociales.

El pasado noviembre algunos docentes indicaron que el referido material distorsiona y manipula la realidad del contexto socio-político de Latinoamérica.

Ante esta crítica, el Ministerio de Educación afirmó que la intención de la institución al incluir dichos textos ha sido exclusivamente docente. Asimismo, indicó que el uso de varios artículos de opinión que emiten delicadas acusaciones contra gobiernos de naciones latinoamericanas no responden a ninguna posición política o juicios de la institución.

De acuerdo a Educación, estos materiales educativos han sido resultado de esfuerzos conjuntos entre técnicos de Educación y Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef).

Fuente: listindiario

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