La estrategia para crecer un turismo de alto nivel

Proyectos en Miches, Cabo Rojo y Punta Bergantín, que sumarán unas 10,000 habitaciones al sector, abren una nueva era del turismo, que apunta a un visitante que aprecia el lujo y la sostenibilidad.
República Dominicana afianza su liderazgo turístico en el Caribe sumando más visitantes, nuevas inversiones privadas y ejecutando planes para fortalecer la infraestructura de los destinos. La apuesta por la sostenibilidad, la formación del talento humano y la planificación territorial orientan al país hacia un perfil más competitivo en los próximos años.
La estrategia de crecimiento trasciende el modelo tradicional. Con una intención de inversión de 13,370 millones de dólares (mdd), captada en la Feria turística de Madrid, España, a principios de este año, el país se prepara para sumar alrededor de 14,000 nuevas habitaciones hoteleras. Los proyectos estratégicos en Miches, Cabo Rojo y Punta Bergantín lideran esta transformación, integrando lujo sostenible, ecoturismo e industria creativa en un plan maestro que redefine el mapa de la hospitalidad y la infraestructura portuaria y aérea del suroeste y el norte.
El entusiasmo por la inversión en el país, en gran parte lo mueve el aumento sostenido de visitantes que se viene registrando desde hace cinco años y que superó la cifra de 11 millones de extranjeros que vinieron a disfrutar de las amenidades locales el año pasado.
Datos del Ministerio de Turismo reflejan que entre enero y febrero de 2026 llegaron al país 1,650,019 extranjeros no residentes por vía aérea, un flujo que confirma la tendencia ascendente del turismo y su posicionamiento como uno de los destinos más relevantes de la región.
Aguie Lendor, vicepresidenta ejecutiva de la Asociación Nacional de Hoteleres y Turismo (Asonahores) apunta que el crecimiento sostenido es el resultado de una colaboración constante entre el Estado, las empresas y las organizaciones del sector que trabajan para mantener la competitividad del destino.
Ese trabajo conjunto también se refleja en la organización de eventos y ferias turísticas que promueven nuevas oportunidades de inversión. Según Lendor, estos espacios, como Fitur en Madrid, permiten crear alianzas estratégicas y fortalecer la proyección internacional del país como destino.
Proyectos en marcha
Sin descuidar el éxito alcanzado en la región este del país, desde el Estado se impulsa una estrategia para apoyar el desarrollo de nuevos destinos, iniciativas que buscan ampliar la oferta con nuevos modelos de desarrollo hotelero y distintos tipos de propuestas, fuera de lo tradicional.
En el caso de Miches, en El Seibo, ha comenzado a posicionarse como un polo enfocado al lujo sostenible. El plan contempla 3,700 habitaciones hoteleras en diferentes proyectos, aunque la primera etapa se concentra en unas 2,500 habitaciones. En este destino ya operan algunos complejos inaugurados recientemente, como Viva Miches by Wyndham y los hoteles Secrets Playa Esmeralda y Dreams Playa Esmeralda, que en conjunto suman 1,000 habitaciones.
En la costa norte, el proyecto de Punta Bergantín, ubicado en Puerto Plata, plantea un desarrollo turístico más diversificado que combine hoteles, residencias, entretenimiento e innovación. El plan proyecta 4,500 habitaciones distribuidas en nueve hoteles.
Además de la oferta de sol y playa, el complejo incluirá un campo de golf, áreas comerciales, espacios para eventos y un centro vinculado a la industria creativa y audiovisual.
Las primeras construcciones ya comenzaron, con miras a que los primeros hoteles entren en operación entre 2027 y 2028.
En el casco urbano se observan nuevas inversiones, como Atlantic Luxury Tower, un proyecto residencial ubicado en el malecón que marcará un precedente para el desarrollo inmobiliario urbano del destino. A eso se añade el Holiday Inn Cofresí Bay, inaugurado en febrero de 2026 con 115 habitaciones, ampliando la diversidad de la oferta turística en la costa norte, de acuerdo a información ofrecida a Forbes por el Clúster Turístico de Puerto Plata.
A estos desarrollos se suman otros proyectos en Cabarete y la costa norte como Eden Residence, Altos de Bergantín en Montellano, desarrollo urbanístico concebido para integrarse armónicamente al presente y futuro del destino.
También destacan los proyectos desarrollados por la empresa Cabarete Tango, que lidera el argentino Leonardo Wehe, quien organiza eventos como Cabarete Jazz Festival 2025. De igual forma ha levantado Eden Cabarete, el primer Country Club con campo de golf, a fin de convertir este destino en un referente del turismo de lujo en República Dominicana.
En tanto que Cabo Rojo, en Pedernales, forma parte del plan de desarrollo turístico del suroeste del país. La primera fase contempla 2,000 habitaciones, de acuerdo con la Dirección General de Alianzas Público-Privadas (DGAPP), con dos hoteles iniciales que suman 1,100 habitaciones, mientras que el proyecto completo podría alcanzar unas 4,800 habitaciones en nueve hoteles.
El enfoque de este destino está orientado al ecoturismo y al turismo de lujo vinculado a áreas naturales protegidas, con atractivos cercanos como Bahía de las Águilas. Como parte del desarrollo, también se construyeron infraestructuras clave como Port de Cabo Rojo, terminal que recibió 157,373 cruceristas durante el 2025, según Autoridad Portuaria Dominicana.
Está en construcción el Aeropuerto Internacional de Pedernales. Según el cronograma de Fideicomiso Pro-Pedernales y Presidencia, los primeros hoteles del destino podrían abrir en este año.
En conjunto, estos tres proyectos reflejan la estrategia del país de diversificar la oferta turística y expandir el desarrollo hotelero hacia nuevas regiones, con modelos que combinan turismo de lujo, sostenibilidad ambiental y desarrollo inmobiliario.
Mientras que en el este, propuestas como Punta Cana y Cap Cana experimentan un auge en proyectos inmobiliarios y turísticos de lujo, afianzando su evolución hacia destinos inteligentes y diversificados.
Esos proyectos han desarrollado espacios que integran entretenimiento, gastronomía, naturaleza y deporte. Son sedes de eventos internacionales, como torneos de tenis, golf, regatas y pesca deportiva, lo cual ha generado inversión, aumento de la ocupación hotelera y un auge del turismo inmobiliario, ya que muchos visitantes optan por adquirir propiedades cercanas a estos escenarios de alto nivel, convirtiendo el turismo de experiencia en motor del desarrollo residencial, de acuerdo a valoraciones del Ministerio de Turismo en su web.
Más turistas, mayor impacto
El crecimiento del turismo no solo se mide en llegadas. También se refleja en el gasto y en la actividad económica que genera. Durante 2025, República Dominicana recibió 9,882,365 turistas por vía aérea que permanecieron en promedio siete noches y realizaron un gasto promedio a 170 dólares diarios. Ese gasto se traduce en una importante dinamización económica para el país.
Las cifras del Banco Central de la República Dominicana (BCRD) muestran ese impacto. Entre enero y septiembre de 2025, los ingresos por turismo alcanzaron los 8,552.3 mdd, mientras que el valor agregado del sector hoteles, bares y restaurantes se situó en 466,905 mdd al producto interno bruto (PIB). Al mismo tiempo, el sector generó 466,905 empleos al cierre del año, consolidándose como una de las principales fuentes de trabajo en la economía nacional.
La expansión también se observa en la capacidad hotelera, que de acuerdo con datos de Asonahores, ascienden a 1,030 establecimientos y 94,309 habitaciones hoteleras al cierre de 2025, una oferta que continúa ampliándose para responder al crecimiento de la demanda internacional.
A estas cifras se suman los visitantes que llegan por vía marítima, los cuales en 2025 ascendieron 2,774,442 cruceristas. Esa cifra eleva el total de visitantes del país a más de 11 millones entre turistas y pasajeros de cruceros. Estas estadísticas las ha calificado el ministro de Turismo, David Collado, muestran que el país “sigue rompiendo récords en turismo”.
En cuanto a las estadísticas de llegadas, también evidencian un crecimiento sostenido, pasando de 8,860,709 turistas por vía aérea en 2025, a un aumento de 3.8% respecto a 2024 y de 12.5% frente a 2023.
El turismo recreativo sigue siendo el principal motivo de viaje. De los visitantes que llegaron en 2025, más de 7.1 millones lo hicieron por vacaciones o recreación. Otros viajaron por negocios y conferencias, estudios o para visitar amigos y familiares.
Las proyecciones para el sector mantienen el optimismo. El Consejo Mundial de Viajes y Turismo (WTTC) estima que, al cierre de 2025, el turismo podría aportar más de 21,000 mdd al producto interno bruto dominicano, lo que equivaldría aproximadamente al 15.8% de la economía nacional.
También se proyecta que el gasto de los visitantes internacionales alcance los 11,400 mdd, mientras que el turismo doméstico generaría alrededor de 4,100 mdd, aumentando la importancia del mercado interno en el ecosistema turístico del país.
Calidad turística sostenible
Mientras el turismo dominicano continúa expandiéndose, algunos destinos del país están enfocando sus estrategias en elevar la calidad de la experiencia turística. Es el caso de La Romana-Bayahíbe, uno de los enclaves más consolidados del Caribe.
Ana García-Sotoca, directora ejecutiva de la Asociación de Hoteles La Romana-Bayahíbe, explica que el destino se encuentra en una etapa de madurez en la que la competitividad depende cada vez más de la calidad del servicio y la experiencia del visitante.
“Cuando un destino alcanza niveles de ocupación elevados, como ha ocurrido en La Romana-Bayahíbe, el reto deja de ser simplemente atraer visitantes”, señala García-Sotoca. “La verdadera diferencia competitiva está en garantizar experiencias consistentes y de alta calidad que generen fidelidad en el viajero”.
La ejecutiva explica que la sostenibilidad se ha convertido en uno de los pilares estratégicos del desarrollo turístico del destino. “Hoy los mercados internacionales y los grandes canales de distribución turística exigen señales claras de responsabilidad ambiental y social”, indica. “Ya no basta con hablar de sostenibilidad; los destinos deben demostrarla con acciones concretas”.
Entre los ejemplos menciona iniciativas como el programa Wave of Change, impulsado por la cadena Iberostar, que promueve la protección de los ecosistemas costeros, la economía circular y la reducción del uso de plásticos en los hoteles.
La Asociación de Hoteles La Romana-Bayahíbe también mantiene programas enfocados en la conservación de los recursos naturales que sustentan el turismo del destino. Entre ellos se encuentra la coordinación del programa Bandera Azul, que garantiza certificaciones ambientales en siete segmentos del litoral.
Otro de los avances importantes para el destino ha sido el desarrollo del turismo accesible. En septiembre de 2025, el Ministerio de Turismo declaró oficialmente a La Romana como el primer destino turístico accesible e inclusivo del país.
“Este reconocimiento refleja un proceso de trabajo que busca integrar la accesibilidad como parte natural de la experiencia turística”, explica García-Sotoca. “La meta es que tanto la infraestructura hotelera como los espacios públicos del destino puedan ser disfrutados por todos los visitantes”.
De cara a los próximos años, la asociación también identifica la infraestructura como uno de los factores clave para sostener la competitividad del destino. Esto incluye proyectos para mejorar la gestión del agua, ampliar las plantas de tratamiento y fortalecer los sistemas de bombeo que abastecen al sector turístico.
La planificación territorial también figura entre las prioridades en destinos como Bayahíbe, donde el crecimiento turístico plantea la necesidad de fortalecer el ordenamiento urbano para garantizar un desarrollo equilibrado.
Otro de los desafíos identificados es la movilidad vial. Entre las propuestas que se analizan se encuentra la ampliación de la vía de acceso a Bayahíbe a cuatro carriles, lo que facilitaría el tránsito de residentes, trabajadores y turistas.
Mientras estos proyectos avanzan, el turismo dominicano continúa sumando nuevas iniciativas para fortalecer su competitividad. Una de ellas es la inauguración de la Escuela de Hotelería y Turismo Gabriel Escarrer Juliá en Punta Cana, desarrollada mediante una alianza entre el Instituto Nacional de Formación Técnico Profesional (Infotep) y la cadena Meliá Hotels International.
La institución busca formar a nuevas generaciones de profesionales para una industria que continúa creciendo y demandando personal especializado en áreas como hospitalidad, gastronomía y gestión hotelera.
El dinamismo del sector también se refleja en nuevas inversiones privadas. En Río San Juan se anunció un proyecto vinculado al complejo Playa Grande Golf & Ocean Club que proyecta alrededor de 1,000 millones en inversión, impulsado por un grupo de inversionistas en el que participa el empresario y exjugador de Grandes Ligas Alex Rodríguez.
Al mismo tiempo, el Gobierno dominicano trabaja en el diseño de un plan de ordenamiento territorial para Verón-Punta Cana, con el objetivo de organizar el crecimiento urbano y turístico de uno de los polos más importantes del país.
Con cifras récord de visitantes, inversiones en expansión y una estrategia orientada hacia la sostenibilidad y la planificación, el turismo sigue siendo uno de los motores más importantes del desarrollo económico del país y como un destino cada vez más competitivo en el escenario turístico internacional.
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