LA HISTORIA DEL ARROZ Y LA FAMILIA BOGAERT EN LA REPUBLICA DOMINICANA.

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LA HISTORIA DEL ARROZ Y LA FAMILIA BOGAERT EN LA REPUBLICA DOMINICANA.
La ciudad de Mao fue testigo de las primeras cosechas de arroz en suelo dominicano gracias al ingeniero Belga Monsieur Bogaert (1866-1935) y a su hijo el señor Alberto Bogaert (1896-1958), quienes sembraron 10 tareas de tierra en el año 1919.

Fue el pionero en el país en el uso del riego aplicado científicamente. Ayudó mas al pueblo Dominicano que cualquier otro en la historia.

Libert Louis Bogaert (1866-1935) y Dolores de Jesús Román Grullón (1873-1962) dieron origen al tronco de ese árbol que hoy constituye la familia Bogaert Román y sus descendientes. De esa unión matrimonial resultó una numerosa familia, procreando catorce hijos.

Durante su vida Luis L. Bogaert fue honrado por el Reino de Bélgica, nombrándolo el 10 de junio de 1901 como su Cónsul con asiento en Santiago y jurisdicción de las provincias de Santiago, La Vega y Moca, y los distritos marítimos de Monte Cristy, Puerto Plata, Pacificador y Samaná, cargo que desempeñó hasta su muerte.

Además de su nombramiento como Cónsul de Bélgica, también se le distinguió con la Orden de la Corona en el grado de Caballero, y la Medalla civil en lra. Clase y la Medalla conmemorativa del centenario de Bélgica en 1930. Póstumamente Luis L. Bogaert fue honrado por el Ayuntamiento de la Comunidad de Santiago, el 29 de junio de 1937, designando con el nombre de Luis Bogaert, la calle No. 2 en el entonces ensanche Presidente Trujillo.

El Consejo de Estado dictó la Ley Número 5825 que derogó la Ley No.385 de fecha 7 de diciembre de 1940, para que desde ese momento el canal de regadío Presidente Trujillo, de la Sección La Herradura, se denominanara Monsieur Bogaert.

El 23 de junio de 1913, Luis Bogaert, a nombre de su esposa Dolores de Jesús Román de Bogaert adquirió el inmueble situado en la esquina noroeste de la intersección de la calle Restauración con la 30 de Marzo en la ciudad de Santiago ($4,000).

En esa casa recién comprada, acamparon las tropas de la Revolución de 1914 a medida que los sitiadores fueron estrechando el sitio de la ciudad.

Hacia el año 1929 el ingeniero Bogaert era socio del Centro de Recreo de Santiago, es iniciado como masón en la Respetable Logia Restauración No. 11 de la ciudad de Puerto Plata el 4 de mayo de 1892, en julio se le otorga el grado de Campañero Masón y el 26 de diciembre de ese mismo año se le confiere el grado de Maestro Masón.
Su vida en República Dominicana es la construcción de obras que recorren la ciudad y el campo, pero sobre todo es la obra de una vida dedicada al servicio de la comunidad a la cual sirvió con amor y dedicación ejemplar.

La participacion directa del ingeniero Bogaert en el desarrollo del riego en el país, en el desarrollo de la agricultura (especialmente en sus propiedades de La Loma en La Búcara de Jacagua y en la de Mao, donde fue el pionero en el país en el uso del riego aplicado científicamente a la siembra de arroz), su participación en los estudios para establecer el sistema de alumbrado en la ciudad capital y como miembro en la Convencion de 1901 para resolver un problema fronterizo en Dajabón.

Al finalizar el verano de 1894, el ingeniero Bogaert construyó el puente sobre el arroyo Gurabito. El Puente de Gurabito era para esa época el puente de albañilería más grande del país. El 12 de septiembre de 1894 Luis Bogaert y B. R. Puyans comenzaron a costruir el acueducto de Santiago y por ciertos problemas politicos no lo terminaron.

Luis L. Bogaert, construyó el Palacio Consistorial, que alojó las oficinas y dependencias Municipales desde su inauguración el 16 de agosto de 1897 hasta 1969, cuando fueron trasladados a su nuevo edificio, donde actualmente se alojan sus dependencias.

Posteriormente fue reconstruido, alojando oficinas relacionadas con el Centro de la Cultura. El periódico El Dominicano del 28 de abril de 1907 decía refiriéndose a la Casa Consistorial de Santiago: «es un excelente edificio construido en 1897 bajo la dirección del ingeniero belga señor Bogaert y la única construcción en la República que la iguala en mérito y la supera en tamaño es la Casa Consistorial que actualmente se reconstruye y mejora en esta capital bajo la dirección de don Osvaldo Báez.»

Cuando el 29 de diciembre de 1897 la población de Santiago se vio estremecida por un fuerte sismo fue el Ing. Bogaert quien en los días sucesivos recorrió la ciudad detectando el deterioro sufrido por los edificios. Su espíritu humanista dejó marca en las calles de Santiago hermoseadas por su incansable anhelo de asegurar calidad de vida a sus moradores; lo mismo hizo con los desagües y la provisión y desecho de aguas; con la Casa Consistorial de Moca, con los caminos vecinales y los puentes de la comarca; con la educación y las escuelas, con la nivelación de cloacas y alcantarillados, con el matadero de Santiago, con el asilo Santa Ana y San Juan de la Cruz, con los planos de la cárcel pública que le presentaría el síndico procurador Carlos Sully Bonnelly; con la glorieta del Parque Central y con la construcción de la carretera Cibao Sur.

Fue un hombre renacentista en el cual se aunaron el científico, el humanista, el padre de familia y el estratega . Fue el líder capaz de llevar a los suyos y a la sociedad de su tiempo a la realización del ideal de una vida en comunidad signada por la esperanza, el trabajo y la inteligencia solidaria.
Texto: Ada Henríquez-Bogaert

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