Encuentro con Ciguayos, Golfo de las Flechas. 3 de enero de 1493.

El 13 de enero, aún en la Española, entraron supuestamente en la hoy bahía de Samaná donde tuvieron un encuentro con indígenas que eran diferentes a los taínos. Uno de ellos fue llevado frente al Almirante, siendo de esta manera descrito: “tenia el rostro todo tiznado de carbón, puesto que en todas partes se acostumbraban de teñir de diversos colores, traía todos los cabellos muy largos y encogidos y atados atrás, y después puestos en una redecilla de plumas de papagayos, y el así desnudo como los otros”.

Se trataba de un ciguayo de los que habitaban el noreste de la isla; Colón, dadas las descripciones de los taínos, pensó que habría encontrado a los caribes y a través de los indios guías de San Salvador preguntó a este hombre donde habitaban los caribes, a lo que el indio “señalole al Leste, cerca de allí… y díxole el indio que en ella avía mucho oro, señalándole la popa de la carabela, que era bien grande, y que pedaços avía tan grandes. Llamava al oro “tuob” y no entendía por “canoa”, como le llamaban en la primera parte de la isla,”.

Luego de darle de comer y regalarle algunas cuentas de vidrio y pedazos de paño, el Almirante lo envió a tierra con el encargo de mandarle oro si sus compañeros lo poseían.

Cuando la barca que le conducía llego a tierra, los cristianos se encontraron con algunos cincuenta hombres que, portando arcos y flechas y macanas, accedieron a intercambiarlos por algo de los europeos. Tras desprenderse de algunos arcos, cambiaron de opinión y recogieron otros arcos, flechas y unas cuerdas supuestamente para atar a los cristianos, quienes siempre andaban bien armados, y “los atacaron con buen animo, e hirieron a uno con una espada en las nalgas y a otro en el pecho con una saeta. Por lo cual los indios, asustados del valor de los nuestros y de las heridas que hacían nuestras armas, se pusieron en fuga, dejando la mayor parte de sus arcos y flechas. Y ciertamente muchos habrían quedado muertos, si no lo hubiese impedido el piloto de la carabela,”.

Al día siguiente tuvieron otro encuentro de mejores términos en el que un cacique y tres ayudantes subieron a la carabela intercambiando impresiones con el Almirante y prometiéndole una corona de oro que el mismo cacique le hizo llegar al día siguiente con algunos jóvenes de los que el Almirante decidió llevarse cuatro para Castilla.

El 16 de enero Cristóbal Colón partió de aquel lugar al que llamo Golfo de las Flechas. Con las naves cogiendo agua, tomó rumbo al norte buscando los vientos que le llevarían de vuelta a España. Llevaba alrededor de diez indígenas, varios papagayos y hutías, carátulas y coronas con incrustaciones de oro, muestras de este metal en diversos tamaños, y algunos ejemplos de botánica americana como algodón, aloe, y probablemente, la bixa orellana.

Se llevaba además, la gloria de haber realizado la travesía de conquista más importante en la historia de la humanidad; el viaje en que se inició el largo proceso de conquista y colonización mediante el cual Europa, mezclándose con ellas desde un principio, incorporó otras culturas y tierras a sus dominios, acumulando poder y riquezas hasta el momento inimaginables. El mundo nunca más volvería a ser el mismo.

Texto: fuente externa

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