Maria Teresa Mirabal,Una de nuestras queridas mariposas, en su fecha natalicia

Antonia María Teresa, o Mate como le llamaban sus más cercanos familiares y amigos, era la más joven de las hermanas Mirabal.

Hastiada e indignada por las barbaries de la tiranía trujillista , no dudó en formar parte del grupo de mujeres que en enero de 1959 se reunieron en la residencia de Guido D’Alessandro (sobrino político de su hermana Minerva) para sentar las bases de lo que más tarde sería el movimiento insurgente 14 de Junio con el que se derrocaría la dictadura de Leonidas Trujillo el 30 de mayo de 1961 en República Dominicana.

De ideas preclaras, la joven María Teresa era de tesis de que “Se arriesga la vida sin pensar en posibles beneficios personales, ya que el principal motivo por el cual luchamos es la anulación completa de los privilegios, quizá lo que tenemos más cerca es la muerte, pero esa idea no me amedrenta: seguiremos luchando por lo justo.”

Antonia María Teresa Mirabal Reyes, nació el 15 de octubre de 1935 en Ojo de Agua, Salcedo.

Fue una destacada estudiante, graduada de bachiller en matemáticas en 1954, ingresando ese mismo año a la Facultad de Matemáticas de la Universidad de Santo Domingo hasta obtener el título de agrimensora (topografía agrícola).

En su época de estudiante universitaria, vivió en la residencia de las Hermanas Carmelitas, en la Avenida Independencia, y en la calle Moca, donde la señora Chelito Conde de Isa

En el periódico el Caribe, en su número del 1ro. de junio de 1956leemos lo siguiente: “Una bella estudiante, cuya negra cabellera tiene más de un metro de largo, aspira al título de miss Universidad de Santo Domingo 1956”.

Fue elegida candidata a Miss Universidad por sus compañeros de la facultad de Ingeniería.

El 14 de febrero de 1958 se casó por lo civil con el ingeniero Leandro Guzmán, en el nuevo hogar de su madre situado en el Kilómetro 4 de la carretera Salcedo- Tenares, en la margen Sur, jurisdicción de el Conuco.

La ceremonia religiosa se celebró el 3 de mayo de 1958, en la Iglesia San Juan Evangelista de Salcedo oficiando el recordado Padre Cecilio. Fueron Padrinos de esa boda cristiana Manuel Tavárez Justo y Minerva Mirabal.

Los jovenes esposos residieron en Santiago, y de esa gran unón nació la niña Jacqueline del Rosario el 7 de febrero de 1959, en San Francisco de Macoris, en la Clínica de Maternidad del doctor Rafael Alba Cruz.

El 20 de enero de 1960, comenzó a desenvolverse para María Teresa, el último y trágico capítulo de su efímera vida. fue detenida a la una de la madrugada en la casa de su madre y trasladada en la fortaleza de Salcedo, siendo acompañada por su madre Chea. Se les dijo que se trataba de un interrogatorio. La misma noche regresaron a su hogar y se les dijo entonces que había sido un error.

Al día siguiente la apresaron de nuevo: esta vez para conducirla a la cárcel La 40, en la capital de la república, y luego a La Victoria, de donde fue dejada en libertad el 7 de febrero de ese mismo año.

A poco más de un mes, el 18 de marzo, Maritere volvió a ser apresada a pesar de sufrir una bronquitis aguda. Junto con su hermana Minerva y otros compañeros, es condenada a cinco años de prisión, pero con el tiempo la apelación le es rebajada a tres años.

El 9 de agosto fue puesta en libertad, libertad traicionera pues ya la dictadura preparaba un ambiente de desaparición de las Mirabal.

En tal orden e ideas los prisioneros esposos de las Hermanas Manolo Tavárez Justo y Leandro Guzmán fueron trasladado a la fortaleza Salcedo y tras breve permanencia allí fueron conducidos a la fortaleza San Felipe de Puerto Plata, allí se le ofrecía a las Mirabal todas las facilidades para visitar a sus respectivos esposos tanto que se le ofrecieron tres días de visitas a la semana en vez de lo corriente que era de un sólo día todo eso unido a la peligrosidad de la carretera que conduce de santiago a Puerto Plata, hicieron pensar a muchas personas observadoras de la maquiavélica trama que preparaba el tirano.

El 25 de noviembre de 1960, la tiranía trujillista montó el nuevo teatro de un nuevo accidente en los vencindales de la Cumbre allí perdían la vida Patria, Minerva, y María Teresa Mirabal y Rufino de la Cruz Disla quien las acompañaba y no las abandonó ni en el peligro ni en la muerte.

La farsa de la muerte no fue creida, el asesinato de las Hermanas Mirabal consternó la opinión Nacional e internacional y provocó en que hombres se unieran para destituir al tirano.

Así moría María Teresa Mirabal a la edad de 25 años unas de las mariposas que nos abrieron los ojos para luchar hasta la muerte y no dejarnos pisotear por ningún tirano.

Siempre estarás presente en nuestros corazones Mate!!!

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