RD: El respeto no se exige, se gana. El apoyo no se impone, se conquista y la lealtad no se compra, se demuestra con hechos.

El respeto no se exige, se gana. El apoyo no se impone, se conquista y la lealtad no se compra, se demuestra con hechos.
En política nadie es dueño de la voluntad del pueblo. Los cargos son pasajeros, las posiciones cambian, pero la voluntad popular siempre tiene la ultima palabra.
Se puede presionar, se puede imponer y se puede intentar silenciar. Pero al final hay una verdad que nadie puede cambiar, LAS URNAS HABLAN!!
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