La disciplina, un proceso permanente :

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La disciplina, es un proceso permanente, no » es castigar » es enseñar a los niños a comportarse de manera adecuada, con una educación basada en valores y en las buenas costumbres.
La palabra Valor, procede del Latín » Valere » , que significa, estar sano y fuerte, y se define como aquello que favorece el desarrollo y la realización como persona. Los valores morales son considerados como algo positivo para el desarrollo personal saludable.
Los principios que rigen la conducta No son innatos; se aprenden en distintas fases de socialización. La más importante por ser la primera, es la Familia.
La adecuada transmisión de valores depende en primer lugar, de los principios de los padres y en segundo lugar , de las estrategias que éstos empleen para enseñarlos a sus hijos.
Existen tres patrones de crianzas, que son las siguientes : Autoritario, Permisivo y Autoritativo, de los cuales, el último es el más adecuado para formar moralmente a un niño, ya que éste combina el afecto con la disciplina.
A los niños se les debe hacer cumplir las normas de la casa, para que vayan interiorizando los valores asociados a éstos, como el respeto a las personas mayores, la puntualidad, la importancia del trabajo y la cooperación, la justicia, la responsabilidad y la solidaridad. » Los valores que tenga la familia, se van a convertir como un escudo para los hijos «.
Si los hijos reciben una buena formación hay muchas posibilidades de que cuando ellos lleguen a la adolescencia , elijan compañeros con los mismos valores y principios éticos, morales o religiosos .
Bien reza el proverbio bíblico : » Instruye al niño en su camino y aún cuando fuere viejo no se apartará de él «. Los padres deben evitar convertirse en figuras que inspiran miedo, porque bloquearian el proceso de aprendizaje y en lugar de hacer suyas las enseñanzas que reciben los niños se limitarían a cumplir órdenes. Los valores no se enseñan mejor si la relación es tensa o se caracteriza por la distancia afectiva, el niño crea una resistencia contra la figura de autoridad.
» Para que un Valor sea asimilado, la persona que está aprendiendolo necesita conectarse, con la que lo está transmitiendo «.
Transmitir principios morales, implica vivirlos.de nada vale decirle a un niño que hable la verdad si nosotros mismos mentimos, que no tome lo ajeno si nosotros robamos, que no digan palabrotas si nosotros constantemente lo hacemos; los niños detectan esas incongruencias y pierden el respeto hacia los mayores.
Debido a la socialización, una persona tiene muchas fuentes de donde nutrirse. De no encontrar en su hogar un modelo que imitar, el niño lo buscará fuera de su casa.
Esto no tiene porqué ser negativo. En la escuela, el vecindario o la iglesia, el niño puede conocer hombres y mujeres ejemplares a los cuales seguir. Así se explica cómo de familias completamente desintegradas salen personas extraordinarias.
De no hallar modelos positivos, la inserción de la persona en la sociedad se hará más difícil y las señales comienzan a verse temprano en la escuela.
Recomendaciones para disciplinar a los niños /as y adolescentes: 
-predicar ejemplo ( Ser modelo positivo para los hijos e hijas )
– Compartir más tiempo y actividades en familia.
– Evitar la agresión física y verbal en la familia, para erradicar la violencia, ya que esta es aprendida.
– Destacar en las reuniones familiares, la vida de personas sobresalientes y moralmente ejemplares.
– participar en la escuela de padres donde estudian sus hijos y dar seguimiento al comportamiento y a los estudios de éstos.
– Enseñar la importancia de la solidaridad, la justicia, el respeto y la responsabilidad, entre otros valores.
– Ser paciente y dar amor a los hijos e hijas.
– Cuando sancione a los hijos , explicar el por qué lo está sancionando.
– Ser constante en la disciplina y evitar los discursos.
– No comparar a los hijos con sus hermanos, ni con otras personas.
– Establecer reglas y normas en la casa y que éstas sean cumplidas.
– Cuando los niños/as, emitan algunas faltas a las reglas y normas establecidas en la familia, discipline de inmediato.
– Enseñar el respeto a las personas, a las leyes, y al pueblo.
– Refuerce la Autoestima, ya que esta le brinda seguridad y paz a los hijos.
» Los padres que educan con autoridad y firmeza, combinan el afecto CON la disciplina».
» Para enseñar principios morales, hay que vivirlos, y no sólo predicarlos con palabras «.
Panal de miel son los dichos suaves; Suavidad al alma y medicina para los huesos.
Autora:
Lic.Eunice Espinosa de Ruiz
Psicóloga, T.A.

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